Domingo, 07 de Diciembre del 2003

EDITORIAL: La ausencia del ferrocarril

1/12/2003
Por AREQUIPA AL DIA

"Arequipa desarrolló por ser centro de comunicación del sur"

El recién terminado conflicto que determinó, entre otros males, el desabastecimiento de combustible desde Mollendo a la ciudad capital del departamento, puso en evidencia cuán crítica es la situación de Arequipa que antes tuvo desarrollo comercial por ser básicamente centro de comunicaciones del sur del país.
Durante décadas, en el afán de proteger el desarrollo y fortalecimiento del ferrocarril, que unía la costa arequipeña con Puno y Cusco, se descuidó, en forma visible y atentatoria, la habilitación de caminos carreteros de excelencia.
Después, el ferrocarril, concesionado a una empresa extranjera, hizo crisis. Se abandonó primero el transporte de pasajeros y luego está virtualmente concluido el servicio de carga que se prestaba y con ello el uso de rieles para traer de los depósitos de Mollendo la gasolina, el petróleo y el kerosene que necesitábamos.
Es verdad que la carretera virtualmente terminada entre Arequipa y Juliaca ha favorecido el desarrollo del transporte camionero, pero desapareció una alternativa necesaria como era la ferroviaria, ahora virtualmente reducida a la prestación de servicios turísticos entre Cusco y Machupicchu.
La tenaz campaña que iniciara la Cámara de Comercio e Industrias, para conseguir la construcción de la carretera Arequipa-Cusco, ha sido virtualmente abandonada. Se han cansado los empresarios de pedir sin ser atendidos y la condición singular que tenía Arequipa está desaparecida.
Ahora se habla de que Bolivia e incluso Brasil, piensan en caminos y puertos alternativos distintos de Arequipa y Matarani, y con ello se complica la situación que observamos y que promueve la inquietud de quienes creen que no debemos renunciar al esfuerzo histórico realizado y menos al beneficio que de él se derivó.
La conclusión de la Arequipa-Juliaca y el avance de la Arequipa-Cusco no sólo nos favorecen, sino también a los departamentos vecinos, ansiosos de tener una vía rápida hacia la costa que favorezca sus probables exportaciones y abarate lo que necesitan consumir y no producen.
En esta exigencia, que no significa sino conseguir que el Gobierno asuma una responsabilidad de Estado, como es conectar los pueblos, no debemos ni podemos ceder. Es nuestro derecho y además justa retribución de la contribución que damos en impuestos.

COLUMNISTA INVITADO: La objetividad en el periodismo

1/12/2003
Por CHRISTIAM A. OJEDA VALENZUELA

El tan anhelado concepto de "objetividad" fue acuñado a mediados de la década de los años 20, el periodismo norteamericano fue su gestor. Siendo su lema "Los hechos son sagrados, las opiniones son libres".
Esto significaba el dar a conocer fidedignamente los hechos, no cabía ninguna opinión. Los tiempos del periodismo de opinión ya habían pasado...
A partir de esa época se apelaba al término de periodismo informativo, el público lector quería informarse tal cual había sucedido el hecho, las opiniones que servían de guía quedaron relevadas a un plano inferior hasta desaparecer.
Había llegado el tiempo de la búsqueda de la objetividad, era imprescindible entregar la información sin ningún tipo de apreciación, mas que la propia estructuración de los elementos noticiosos.
Sin embargo, a través de la historia se ha comprobado que desde el momento en que el reportero se coge de un ángulo para redactar noticia que va a entregar, ya existe un criterio personal que va en contra de una objetividad absoluta, objetividad que se busca teóricamente; en consecuencia de éste casi imperceptible acto surge la subjetividad en su punto menos crítico.
A raíz de este gran problema ﷓sobre todo de concepción y percepción﷓ en cuanto a la objetividad del periodismo, surgen diversos puntos de vista:
Periodistas como Mitchell Charnbley señalan que la noticia es objetiva cuando se da una información tal como ésta a ocurrido, no como el reportero quisiera que se vea, tampoco es el hecho visto por una persona prejuiciosa.
Este concepto es muy similar a la conceptualización acuñada en Estados Unidos en la década del 1920, pero no contempla el hecho de la forma en que se entrega una noticia (ángulo y estructura)
Por su parte José M. Desantes indica que se trata del esfuerzo del sujeto por conseguir que su conocimiento sea objetivo, es decir verdadero como adecuado al objeto... considerando al objeto como hecho, y la noticia es tanto mas noticia cuanto fiel y exactamente reproduzca la realidad.
Desantes, reconoce que no se puede hablar de un concepto absoluto de "objetividad", ya que a pesar de nuestros conocimientos y puntos de vista debemos informar con veracidad, sólo de esta forma podremos acercarnos, sí, tan solo acercarnos a la objetividad.
Por tanto una concepción irrefutable de objetividad en el ejercicio periodístico resultaría utópica, porque los periodistas como cualquier otro ser humano nos dejamos guiar por nuestros sentimientos y emociones incluso en mayor proporción que nuestros conocimientos.
En tal sentido, en todo trabajo periodístico habrá siempre una pizca de subjetividad, porque todos podemos ser testigos de un mismo hecho, pero nuestra percepción de éste será reflejada en cómo lo demos a conocer.

COLUMNISTA INVITADO: La objetividad en el periodismo

1/12/2003
Por CHRISTIAM A. OJEDA VALENZUELA

El tan anhelado concepto de "objetividad" fue acuñado a mediados de la década de los años 20, el periodismo norteamericano fue su gestor. Siendo su lema "Los hechos son sagrados, las opiniones son libres".
Esto significaba el dar a conocer fidedignamente los hechos, no cabía ninguna opinión. Los tiempos del periodismo de opinión ya habían pasado...
A partir de esa época se apelaba al término de periodismo informativo, el público lector quería informarse tal cual había sucedido el hecho, las opiniones que servían de guía quedaron relevadas a un plano inferior hasta desaparecer.
Había llegado el tiempo de la búsqueda de la objetividad, era imprescindible entregar la información sin ningún tipo de apreciación, mas que la propia estructuración de los elementos noticiosos.
Sin embargo, a través de la historia se ha comprobado que desde el momento en que el reportero se coge de un ángulo para redactar noticia que va a entregar, ya existe un criterio personal que va en contra de una objetividad absoluta, objetividad que se busca teóricamente; en consecuencia de éste casi imperceptible acto surge la subjetividad en su punto menos crítico.
A raíz de este gran problema ﷓sobre todo de concepción y percepción﷓ en cuanto a la objetividad del periodismo, surgen diversos puntos de vista:
Periodistas como Mitchell Charnbley señalan que la noticia es objetiva cuando se da una información tal como ésta a ocurrido, no como el reportero quisiera que se vea, tampoco es el hecho visto por una persona prejuiciosa.
Este concepto es muy similar a la conceptualización acuñada en Estados Unidos en la década del 1920, pero no contempla el hecho de la forma en que se entrega una noticia (ángulo y estructura)
Por su parte José M. Desantes indica que se trata del esfuerzo del sujeto por conseguir que su conocimiento sea objetivo, es decir verdadero como adecuado al objeto... considerando al objeto como hecho, y la noticia es tanto mas noticia cuanto fiel y exactamente reproduzca la realidad.
Desantes, reconoce que no se puede hablar de un concepto absoluto de "objetividad", ya que a pesar de nuestros conocimientos y puntos de vista debemos informar con veracidad, sólo de esta forma podremos acercarnos, sí, tan solo acercarnos a la objetividad.
Por tanto una concepción irrefutable de objetividad en el ejercicio periodístico resultaría utópica, porque los periodistas como cualquier otro ser humano nos dejamos guiar por nuestros sentimientos y emociones incluso en mayor proporción que nuestros conocimientos.
En tal sentido, en todo trabajo periodístico habrá siempre una pizca de subjetividad, porque todos podemos ser testigos de un mismo hecho, pero nuestra percepción de éste será reflejada en cómo lo demos a conocer.

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